CUANDO LA CORRUPCIÓN SE VUELVE ESTRUCTURAL

La corrupción estructural cuando nace arriba del sistema y empieza a esparcirse por toda la población, es cuando se traduce en policías que pueden seguir el ejemplo de corrupción, en médicos adelantando sus pacientes en operaciones o tratamientos urgentes a cambio de dinero, en funcionarios dando permisos a cambio de comisiones, es el funcionario de la inspección de trabajo que hace la vista gorda a cambio de una Compensación, en el funcionario de sanidad que al inspeccionar un local mirando para otro lado por una mordida, en funcionarios de Hacienda negociando las multas por fraude fiscal a la baja a cambio de aceptar un soborno, es el juez que coloca su mujer e hija a la carrera judicial a cambio de sentencias patrióticas.

La corrupción es un motor que hace que las economías de las personas que no somos corruptos tengan que luchar contra el freno que supone la corrupción para poder avanzar. La corrupción en cuanto se generaliza entre todas las capas del poder del Estado es un gusano que se come un país… Y España es un país corrupto desde la cúpula, el jefe del Estado, el Montilla, el Felipe, el Aznar y todos los que tendrían que dar ejemplo, son los primeros en practicarla o esconderla perdonando a los corruptos condenados por la ley con el indulto. Lo que avergonzarían a cualquier líder “europeo homologado”, en España se practica con toda la desvergüenza del mundo, en este país no dimite nadie, estos mafiosos nunca se sienten culpables, siempre se sacan las culpas diciendo está repetida frase…

“Es la ley que nos dimos entre todos” la culpa es nuestra porque no quisimos o no pudimos hacer el trabajo de limpiar la casa de dictadura antes de amueblarla con democracia y nos dimos esta cuadra de podredumbre corrupta en la que las termitas del ayer se han comido hasta el último mueble que pusimos con el dinero de Europa… y ahora les pedimos más dinero para pagar la pandemia, que vergüenza salir de este país y decir que eres español. Un pueblo orgulloso que hizo frente al fascismo en 1936 no tiene orgullo ahora de echar a la monarquía. Los titiriteros que mueven la izquierda española harán aspavientos y agitaciones, pero no dejarán de mover las marionetas que como Iceta, la Colau y sus compañeros no pierden la oportunidad de ir a ver al Felipe VI cuando viene a ver cualquier castillo o fortaleza donde se pueda sentir seguro, lejos de los que no nos creemos toda este teatro de la Transición y el Estado de derecho.

Paco Martínez, Grupo de trabajo de la Sectorial de Jubilats de la ANC y miembro de Súmate.

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